Comunicación creativa como brújula para la ciencia y la sociedad

«Comunicación creativa de la ciencia» – Palma de Mallorca, 28-30 octubre 2025

El X Congreso de Comunicación Social de la Ciencia (CCSC2025) reunió en Palma de Mallorca a profesionales de la comunicación, divulgación, periodismo y ciencia procedentes de España, Portugal e Iberoamérica, con el lema “Comunicación Creativa de la Ciencia”.

La Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica y la Tecnología (FICYT) participó en el congreso, representada por su directora Mercedes Díaz y por el técnico Luis Laviana, quienes asistieron a las sesiones y encuentros profesionales celebrados. Su presencia reafirma el compromiso de FICYT con la comunicación científica y con la incorporación de enfoques creativos e innovadores para acercar la ciencia y la innovación a la sociedad asturiana

El evento invitó a repensar cómo se comunica la ciencia en un contexto de cambio tecnológico y social, favoreciendo la articulación entre los distintos agentes implicados y la actualización de enfoques que acerquen la ciencia a la ciudadanía.

Líneas temáticas que marcaron el pulso del congreso

Entre las líneas destacadas de esta edición se encontraban la confianza en la ciencia, la comunicación de riesgos, la publicidad con enfoque crítico, la tecnología, la ficción, el entretenimiento y el arte.

La creatividad, más que un valor añadido, se presentó como herramienta clave para mejorar la calidad de la comunicación, la divulgación y el periodismo científico; para fomentar vocaciones científicas; y para construir una relación más estrecha entre ciencia y ciudadanía.

Reflexión final: hacia dónde mirar ahora

Luis Laviana y Mercedes Díaz, Directora de FICYT

Podemos extraer varias conclusiones clave:

1- La ciencia como conversación, no solo como monólogo.
En un mundo saturado de información y con crecientes retos de desinformación, este congreso reafirma que comunicar ciencia no es solo trasladar datos, sino generar diálogo, activar vínculos, fomentar la participación ciudadana. Si la comunicación es creativa, esos vínculos se pueden tejer de formas más potentes.

2- La creatividad no es lujo, es necesidad.
Utilizar el arte, la ficción, el entretenimiento, nuevas narrativas y formatos distintos no es frivolidad: es respuesta a un desafío real — llegar a públicos diversos, captar su atención, y hacerlo de un modo significativo. El congreso quiso poner de relieve que la creatividad se convierte en palanca de calidad en la divulgación científica.

3- Un enfoque crítico y ético.
Temas como la confianza en la ciencia, la comunicación de riesgos o la publicidad con enfoque crítico muestran que la ciencia-divulgación no puede obviar la dimensión social, ética y política. No basta con “hacer bonito”: hay que comunicar con rigor, transparencia y conciencia de los riesgos de manipulación o vaciado del mensaje científico.

4- La intersección entre ciencia, tecnología y sociedad sigue siendo clave.
En un entorno dominado por IA, digitalización, crisis medioambientales, pandemias…, la forma en que comunicamos la ciencia adquiere más relevancia que nunca. El congreso aborda esta intersección, y nos recuerda que el futuro de la divulgación científica requiere adaptarse, renovarse y anticipar.

5- Impacto en el diálogo ciencia-sociedad.
Si la ciencia pretende tener un papel relevante en la toma de decisiones, en la educación, en la cultura, debe estar vinculada a las personas. Este tipo de encuentros refuerzan ese puente: no solo comunicar para la ciudadanía, sino con la ciudadanía.

¿Y ahora qué? Implicaciones para quienes comunican la ciencia

  • Para instituciones, centros de investigación o comunicadores: revisar los formatos que emplean, atreverse a incorporar más creatividad en la divulgación, explorar metáforas, formatos mixtos, narrativas que rompan con lo habitual.
  • Para profesionales de la comunicación científica: formarse y reflexionar no solo en qué se comunica, sino cómo se comunica, a quién y con qué fin. La creatividad debe ir acompañada de estrategia.
  • Para el sistema de I+D+i y la educación: considerar que la comunicación de la ciencia no es accesorio, sino parte esencial de la cultura científica, y promoverla con recursos, tiempo y reconocimiento.

En definitiva, el CCSC2025 reafirma que la comunicación de la ciencia está en un momento de inflexión: ya no basta con transmitir resultados; es necesario conectar, involucrar, dialogar y hacerlo con ingenio. Si hemos asistido a esta edición, el reto ahora es aplicar lo aprendido: tomar la creatividad como brújula y avanzar hacia una ciencia más abierta, comprensible y vinculada a la sociedad.

MESA REDONDA. CRISIS? WHAT CRISIS? LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA EN SITUACIONES 
Ponentes: Rubén del Campo, Fernando Simón, Carolina Moreno y Jaime Prats.  Moderadora: Rocio Benavente
Mesa redonda. CRISIS? WHAT CRISIS? LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA EN SITUACIONES
Ponentes: Rubén del Campo, Fernando Simón, Carolina Moreno y Jaime Prats. Moderadora: Rocio Benavente