La corona solar: el gran espectáculo que solo un eclipse total puede revelar

Cuando la Luna oculta completamente el Sol, aparece una de las imágenes más extraordinarias que pueden contemplarse desde la Tierra: la corona solar. Brillante, delicada y cambiante, es la auténtica protagonista de la totalidad y uno de los motivos por los que miles de personas viajan alrededor del mundo para observar un eclipse total.

Durante el día estamos acostumbrados a ver únicamente el intenso disco del Sol. Su enorme brillo oculta por completo las capas más externas de nuestra estrella.

Solo cuando la Luna cubre exactamente el disco solar durante la totalidad ocurre algo excepcional: la luz del Sol deja de deslumbrarnos y aparece una tenue estructura blanquecina que rodea a la Luna.

Esa estructura es la corona solar.

¿Qué es la corona?

La corona es la atmósfera exterior del Sol.

Está formada por un plasma extremadamente caliente que alcanza temperaturas de millones de grados y se extiende millones de kilómetros hacia el espacio.

Paradójicamente, aunque es mucho más caliente que la superficie solar, su densidad es tan baja que normalmente resulta imposible verla desde la Tierra.

¿Por qué solo puede verse durante un eclipse?

La respuesta es sencilla.

El brillo del disco solar es tan intenso que oculta completamente la tenue luz de la corona.

Cuando la Luna actúa como un «escudo natural» durante la totalidad, ese brillo desaparece y la corona se hace visible durante apenas unos minutos.

Es un fenómeno imposible de reproducir con la misma intensidad en condiciones normales.

Imagen de la corona solar durante un eclipse total de Sol el lunes 21 de agosto de 2017 sobre de la ciudad de Madras, en Oregón. Fuente: NASA/Aubrey Gemignani

Una corona diferente en cada eclipse

No existen dos coronas iguales.

Su forma depende de la actividad del Sol.

En algunos eclipses aparecen largas estructuras que se extienden hacia el espacio.

En otros, la corona presenta un aspecto más compacto y simétrico.

Cada eclipse ofrece una imagen única.

Mucho más que una imagen bonita

La corona solar sigue siendo uno de los grandes laboratorios naturales para comprender cómo funciona nuestra estrella.

En ella se originan procesos relacionados con el viento solar y con fenómenos capaces de influir incluso en las comunicaciones y satélites que orbitan la Tierra.

Observarla no solo es un espectáculo visual; también permite avanzar en el conocimiento científico del Sol.

Un momento que nunca se olvida

Quienes han contemplado una totalidad suelen coincidir en una idea:

Las fotografías muestran el eclipse.

Pero ninguna consigue transmitir la sensación de contemplar por primera vez la corona solar con sus propios ojos.

Es uno de esos momentos que permanecen en la memoria para siempre.

Asturias, una oportunidad excepcional

El próximo 12 de agosto de 2026, Asturias será uno de los mejores lugares del mundo para observar la corona solar durante la totalidad.

Desde cualquiera de los puntos situados dentro de la franja de totalidad será posible contemplar este fenómeno si las condiciones meteorológicas lo permiten.

Preparar la jornada, elegir un buen punto de observación y conocer qué sucederá durante esos minutos permitirá disfrutar todavía más de una experiencia única.

Toda la información sobre puntos de observación, movilidad, actividades y recursos está disponible en el portal oficial Eclipse Asturias 2026.

Un minuto de astronomía

¿Sabías que la temperatura de la corona solar supera el millón de grados?

Aunque la superficie visible del Sol alcanza unos 5.500 °C, la corona puede superar el millón de grados centígrados. Comprender por qué una región tan alejada del núcleo solar es mucho más caliente sigue siendo uno de los grandes desafíos de la física solar.