El grupo MicroHealth del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC), financiado por el Gobierno del Principado de Asturias, investiga el potencial de los microorganismos beneficiosos para impulsar avances en salud, alimentación y economía circular.
Los microorganismos forman parte de nuestra vida cotidiana, aunque permanezcan invisibles a simple vista. Habitan en el organismo humano, participan en la elaboración de numerosos alimentos y desempeñan un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas. Comprender cómo funcionan y aprovechar su potencial es el objetivo del grupo Funcionalidad y Ecología de Microorganismos Beneficiosos (MicroHealth), del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC).
El equipo desarrolla su actividad en el Área de Inmunología, Microbiología e Infección del ISPA y cuenta con financiación del Gobierno del Principado de Asturias a través de FICYT, en el marco de la convocatoria de ayudas a grupos de investigación de 2024.
Integrado por quince investigadores y personal técnico, MicroHealth trabaja en diversas líneas de investigación centradas en el estudio de los microbiomas, la microbiota intestinal, los microorganismos beneficiosos, el desarrollo de modelos experimentales y la búsqueda de soluciones innovadoras para una producción agroalimentaria más sostenible.
Del microbioma a nuevas aplicaciones
Uno de los conceptos clave en esta investigación es la diferencia entre microbiota y microbioma. Mientras que la microbiota hace referencia al conjunto de microorganismos presentes en un determinado entorno, el microbioma engloba también su actividad biológica, los compuestos que producen y el medio en el que viven.
Esta perspectiva permite a los investigadores no solo identificar qué microorganismos están presentes, sino comprender qué funciones desempeñan y cómo influyen en la salud humana, la calidad de los alimentos o los procesos biológicos.
Microorganismos con aplicaciones en salud y alimentación
Una de las principales líneas de trabajo del grupo consiste en identificar bacterias y levaduras con propiedades beneficiosas para desarrollar nuevas aplicaciones alimentarias, probióticas y biotecnológicas.
Los investigadores han reunido una importante colección de bifidobacterias procedentes de donantes sanos, cuyas propiedades probióticas podrían contribuir al desarrollo de estrategias dirigidas a mejorar la salud humana.
La investigación también se extiende al ámbito de la alimentación tradicional asturiana. El equipo ha estudiado las primeras fases de elaboración del queso DOP Gamonéu, identificando bacterias lácticas autóctonas con potencial para desarrollar fermentos que permitan controlar mejor el proceso de fabricación sin alterar las características sensoriales que distinguen a este producto.
Además, el conocimiento generado sobre las comunidades microbianas está permitiendo desarrollar nuevas herramientas para verificar la autenticidad de los alimentos, detectar microorganismos patógenos y comprender mejor los procesos de fermentación responsables de sus propiedades organolépticas.
Investigación para mejorar el diagnóstico de enfermedades
El grupo MicroHealth también estudia la relación entre la microbiota intestinal y diversas enfermedades autoinmunes e inflamatorias, así como la evolución de estas comunidades microbianas a lo largo de la vida.
Entre los proyectos actualmente en marcha destaca una investigación desarrollada junto con profesionales de Atención Primaria y del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), centrada en el síndrome de enterocolitis inducida por proteínas alimentarias, una enfermedad de difícil diagnóstico en la población infantil.
El objetivo es identificar, a partir del análisis de muestras biológicas, nuevos biomarcadores que faciliten un diagnóstico más preciso y temprano de esta patología.
Economía circular a partir de los microorganismos
Otra de las líneas emergentes del grupo se orienta hacia la sostenibilidad y la economía circular. Los investigadores exploran el aprovechamiento de subproductos agroalimentarios para transformarlos en biomasa capaz de generar ingredientes de alto valor añadido.
Este enfoque contribuye a reducir residuos, optimizar recursos y desarrollar soluciones innovadoras que favorezcan una producción alimentaria más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Del conocimiento científico a soluciones reales
Durante las dos últimas décadas, el conocimiento sobre los microbiomas ha experimentado un crecimiento extraordinario gracias al desarrollo de nuevas tecnologías de secuenciación y análisis de datos. El siguiente paso consiste en comprender con mayor precisión la función que desempeñan estos microorganismos y transformar ese conocimiento en aplicaciones útiles para la sociedad.
Para ello resulta fundamental integrar grandes volúmenes de información mediante nuevas herramientas bioinformáticas e inteligencia artificial, facilitando así el desarrollo de soluciones innovadoras con impacto en la salud, la alimentación y la sostenibilidad.
Con el apoyo del Gobierno del Principado de Asturias, a través de FICYT, el grupo MicroHealth continúa avanzando en una investigación que demuestra cómo unos organismos invisibles pueden convertirse en aliados fundamentales para afrontar algunos de los grandes retos científicos y sociales del futuro.
Más información sobre el Grupo:
Web del IPLA-CSIC
